
lunes, 4 de mayo de 2009
CONCURSO "ESCRIBIME UN ARTÍCULO Y TE LA PONGO DONDE QUIERAS"

sábado, 2 de mayo de 2009
Zona de Boludeo Próximo (ZBP)
Lic. Tarta Zaturiagga.Llamado “el Mozart de la psicología”, Lev Semionovich Vigotsky, padre de la psicología rusa, gigante de la teoría socio-histórica del desarrollo y creador de la psicología materialista-dialéctica, fue descubierto y divulgado por los medios académicos del mundo occidental en la década de 1960. Todavía innovadora y poco comprendida, su obra acaba de verse extendida tras un descubrimiento arqueológico.
Hombres de la empresa excavadora rusa золото местах hallaron, justo antes de taladrar el piso del living de la antigua casa de Vigotsky, un corto aunque rico manuscrito explicando la idea principal de un concepto nunca antes publicado: el de la Zona de Boludeo Próximo o ZBP. Transcribimos el comienzo del texto:
“Район дает ребенку следующий boludeo контексте взаимодействия, который стимулирует простоя потенциала…”
(La zona de boludeo próximo provee al niño de un contexto de interacción donde se estimula su capacidad ociosa.)
Muchos psicólogos contemporáneos consideran al boludeo como una característica congénita del ser humano. Aseguran que existe un centro cerebral del boludeo, legado de nuestros ancestros prehistóricos. Hoy en día, al observar el comportamiento de un grupo de primates, rascándose sus genitales, despiojándose uno a otro, o simplemente haciendo muecas ridículas, se puede advertir claramente que su centro cerebral del boludeo se encuentra altamente desarrollado. Éstos investigadores aseguran que el centro cerebral del boludeo en el ser humano ha sufrido una atrofia debida a la evolución filogenética de la especie.
Sin embargo, nosotros nos despegamos de tal línea de pensamiento. Según nuestros estudios llevados a cabo, con niños no escolarizados en las montañas de Azerbaiyán, la pereza es un desarrollo socio-cultural, producido en la interacción con un sujeto más experimentado en dicho campo.
Pero no toda interacción de holgazanería es en sí una ZBP. Las características fundamentales para generar una ZBP son las siguientes: La presencia de al menos un integrante boludo en el área de acción/producción (¡cuidado! a no confundir un pajero con un boludo), el despliegue de un espacio de boludeo (que puede ser dado o adaptado creativamente) y la característica más importante es la interacción socio/cultural boludo-a-chorros/sujeto-esponja.
El producto de estos encuentros proximales resulta en una equilibración de los niveles de boludeo [según los índices indecovsky] totales que se expresan en actividades congéneres como fumar pipa, bailar ska, reproducir trabalenguas, visitar parientes y leer a Lacan.
Estas ideas nos llevan a plantearnos, bajo una nueva lupa, los peligros de una epidemia de boludeo mundial que, tememos, ya se esté dando de manera exponencial y sin mesura.
Para concluír, las siguentes palabars de Vigotsky expresan la idea fundamental de su pensamiento: "Зона предстоящего Boludeo та, что становится сияющей с прутьями entreverados связного постулата и без из-за несовершеннолетних больше, чем те, что я прошу у Бога, когда я буду засыпать в красивую из Камеруна из Камеруна."
martes, 21 de abril de 2009
COMO GANARSE UN CHONGO Y ADMINISTRAR NUESTRAS INVERSIONES LIBIDINALES
Por Conchita CardeñosoLa psicología puede ser usada para muchas cosas, ¿quién dice que solo estudiamos la maquinaria deseante para curar a pacientes (e impacientes) de sus patologías? ¿y qué pasa con la psicología en la vida cotidiana? ¿qué pasa con la necesidad de ganarse un chongo? ¿acaso usaremos nuestros poderes psicológicos para tal fin? Siga leyendo señora y se enterará de mucho, mucho más…
Entendamos un poco más de la psicología del chongo: Dentro del coco, recorren su cerebro incesantes mociones libidinales (o llamadas coloquialmente “calenturas”) que pujan por salir hacia distintos fines. Como bien explica las ciencias naturales, las corrientes de aire caliente tienden a elevarse por sobre las frías. De igual manera, podemos decir que las calenturas de mayor temperatura, se montan y se empinan sobre las más frías. Ésta movilización de las interioridades libidinosas se expresa de las formas más originales. Puede ser de modo barrial (a saber, estar al pedo en el barrio con amigos tomando cerveza), chamullar, laburar… y por supuesto, garchar. Vamos a focalizarnos en la última, que constituirá nuestro objeto de indagación.
Para esto vamos a valernos de una analogía. Imaginemos el cerebro de un hombre como una cuenta de banco. Como mujeres, Tarjeta de crédito en mano, en sus marcas, listas… ¡YA!
Consideremos al hombre, cualquier hombre heterosexual, como una cuenta corriente de banco, libidinalmente hablando. Por el hombre transita un flujo de valor, viscoso y espeso, que se adhiere a todo objeto de su deseo.
Una paja artesanal, o un chupete de falo, por ejemplo, bien podrían valer como un depósito bancario. Entonces, ¡Ya tenemos un ahorro en nuestro banco! Tenemos por lo menos una seguridad: algo tenemos. El hombre continuará acudiendo, regresando a nosotras, aún a gatas o arrastrándose por el suelo, si fuera necesario. El hombre quiere algo… algo más. Nuestro hombre quiere tomarnos, darnos vuelta y depositar sus bienes en nuestros fondos. Lo tenemos donde queremos.
Pero no se engañen, que la economía es cíclica. Un subibaja es el amor, y así como alguna vez, nuestro culo duro y redondeado nos proveyó un sustento, la fuerza de la gravedad puede así, en un ¡tris!, desbaratar todo lo embolsado. Si la crisis pudo enseñar algo a la psicología del chongo, es que en los mercados del amor, una nunca está del todo asegurada, el que hoy es nuestro chongo “por siempre” mañana podrá ser el de la vecina o el de la hija de puta de nuestra compañera de la facu.
A ver a ver, repasemos los tips: un depósito los deja regalados; ahora una extracción… (llámese metida de cuernos descubierta, mal trato constante, dolores de cabeza, esta noche tengo sueño, llamar con seudónimos diminutivos a su miembro, etc). Una extracción hace peligrar nuestra cuenta. Demasiados números rojos nos pueden dejar sin satisfacciones… Entonces, consejito chicas: promediar nuestro balance fiscal. Esto es, por cada mala, una buena. Si me descubrió con otro, le dejo que me haga el ****; etc.
Pequeña advertencita: Si alguna vez su chongo las deja, quiebra su empresa, el chanta te estafa y sube la taza, se funde tu banco y no tienen un mango. ¡Fuerza chicas! a todas les pasa. A empezar de nuevo, monedita por monedita se buscan otro depósito que de a poquito y piquito se lleva adelante una empresa.
Y ahora sí, ¡a ganar chicas!
jueves, 9 de abril de 2009
Ciencia y psicoanálisis: se confirmó que existe el Edipo Celular

jueves, 26 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
”El que mata tiene que morir” ¡Hola Susana!
Por el Facho Fachero¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando a los negros-villeritos-cabeza que no quieren ni estudiar ni laburar? (Recuerdo aquella frase de Charly Menem: “En Argentina no labura el que no quiere”.) Yo, como vos, elegí superarme, ser alguien, estudiar, romperme el culo para el día de mañana tener un futuro, sin joder a nadie. ¿Pero estos negros de mierda? Se cagan en vos cortándote las calles, afanándote, matándote por las zapatillas… Te acuchillan como si nada para después merecer “derechos humanos”, los mismos que vos y yo.
Ayer caminaba por una calle que no me acuerdo de Villa Luro y un pibe (y digo pibe para no decir cabeza, villa, negro, sorete, chorro, judío y transexual) se me acerca así por atrás como queriéndome apurar y me dice “¿no tené una moneita amigo?” (parecía bastante enfermo y drogado). Le digo que no y se va. Pero ¿y si me hubiera querido robar o, lo que es peor, violar o matarme? ¿Adonde estaba la policía en ese momento para pegarle un tiro a la cara si se pasa de la raya? ¿En que país vivimos señores? A esos villeritos habría que seguirlos con francotiradores, así se van a aprender a vivir en sociedad.
¿Tan boludos somos? Y, la boluda máxima de Estela de Carlotto, una “pobre víctima” de la dictadura, defendió al asesino del florista: “ni venganza por mano propia ni paredón” dijo… Y la verdad es que tiene razón: no somos nosotros los que tenemos que actuar por mano propia, sino el Estado con todo su poder el que tiene que asegurar nuestra libertad individual. Y si lo hizo, en su momento, con el paredón y clandestinamente, es porque no lo han permitido ciertos grupillos de zurdos y de “progres”. Como dijo el Gitano: sería importante empezar a ver qué dice la Constitución nacional, desde cuándo nos vienen violando la Constitución. Yo, la verdad, no daría muchas vueltas. Las cárceles insumen muchos recursos, y los chorros se fugan… Entonces, con una mano en el corazón, yo digo: hay que matarlos a todos... ¡Y aguante Susana carajo!
miércoles, 28 de enero de 2009
PAJA MENTAL: Un grave problema que aqueja a los estudiantes de vacaciones
Por Kerrigan RitchieLibros y libros, apuntes, fotocopias, el altillo, café, noches en vela, transpiración, partida, espera, suena mi nombre, transpiración, taquicardia, stress, mirada solemne de un profesor, palabras memorizadas, enunciados indecisos, final del final, aprobado, alegría, festejo, debilidad muscular, paja mental.
El período de tiempo entre el último examen final y el comienzo del nuevo ciclo lectivo se extiende en la mente de los alumnos como chicle pegote, uniforme, monocromático y sin sabor. Es un estado psíquico poco estudiado que se conoce vulgarmente como “paja mental” –etimológicamente encontramos los remanentes del término en ‘pajus’ del latín por planta holgazana y perezosa y ‘mental’ del griego Μεήυαζ que significa ‘cacahuate vacío del Mar Carpio’-.
Y es cuando el estudiante típico profesa el verano (situándos claro en las regiones pauperidianas del hemisferio sur) que el susodicho estado mental encuentra alojo, promoviéndose una suerte de espíritu vacacional playero que afecta la memoria largamente entrenada durante el año, haciendo olvidar todo contenido estudiado “de memoria” (sí: las profesoras de la secundaria tenían razón).
Si tomamos la metáfora del cerebro como una dentadura postiza, ubicaríamos el período de actividad intensiva como el momento de uso de la misma para la alimentación, de hueso fuerte y crujiente, mientras que el período de paja mental sería cuando la dentadura se sumerge en ácido muriátrico y pierde su rigidez total para desintegrarse en hilos de plastaforma viscosa.
¿Pero cuál es el fondo de la cuestión que nos acongoja tanto?
La paja mental, para muchos de nuestros queridos alumnos de la facultad, no es meramente un estado ocioso del intelecto; es un estilo de vida como tal. Todo empieza en una soleada tarde de verano, al despabilarse a las 2:27, con una resaca monumental que se viene desenvolviendo como una formación neoplásica alrededor de un corrugado núcleo de materia gris. Continúa con un nutritivo desayuno-almuerzo de pizza fría y cerveza tibia de la semana anterior, que culmina, como no podría ser de otra manera, en un reconfortante coma en technicolor frente al vigilante ojo de la te-ve. Aproximadamente cuando el reloj pareciera marcar las 8:75 PM, nuestro joven bulto de entrañas recibe un telefonazo de algún rincón del universo; es la llamada del Otro, mejor conocido como Juan Pablo, que lo convoca a una salida, como lo ha venido haciendo desde el inicio de los tiempos… Así entonces, los efectos de la paja mental son indisociables del estilo de vida nocturno: Paja Mental = PM.
Nietzsche dijo al respecto: "Creiamos que en el acto de voluntad nosotros mismos eramos causas; opinabamos que al menos aqui soprendiamos en el acto a la causalidad. Pero en el ambito de la paja mental el susodicho cae en nebulosas de ambiguedad instintiva. [...] La "razon" en la paja mental: Oh, que vieja hembra enganiadora! Temo que no vamos a desembarazarnos de la paja mental hasta que no acorten las vacaciones o habiliten colonias de verano para jovenes estudiantes".
miércoles, 14 de enero de 2009
domingo, 7 de diciembre de 2008
Anagrama de la Semana del Pochoclo
domingo, 30 de noviembre de 2008
¿0 = Pene - Hijo?

Un equipo de investigación interdisciplinario, conformado por renombrados psicoanalistas y matemáticos, se encuentra estudiando la obra de Freud en sus complejas implicancias científicas. Al parecer, la salida “normal” de la femineidad, basada en la famosa ecuación Pene=Hijo, sería mucho más problemática, dada su naturaleza algebraica. “La igualdad Pene=Hijo implica que 0 = Hijo-Pene, lo cual nos habla de que Freud para entender lo femenino era un auténtico cero a la izquierda” explicó Claudio Godoy, miembro investigador. Y sentenció: “Nuestro trabajo tiene mucho que ver con las fórmulas pedorras que Lacan usaba para dar lógica a sus barrabasadas. En ese sentido, aborrecemos las matemáticas posfreudianas que se desviaron mucho de lo que Freud realmente quería decir. Acá somos freudianos. Matemáticos y freudianos”.
Las fórmulas fundamentales del deseo
Trabajando con el conocido postulado lacaniano de la demanda y el deseo, el equipo ha arribado a inesperadas y trascendentales elucubraciones. Tomando 2 fórmulas elementales:
1. Necesidad-demanda= deseo
2. Coger= necesidad
Y sustituyendo la fórmula 1 en la 2 obtenemos:
Coger – demanda = deseo
Coger = demanda + deseo
La demanda es la transposición de la necesidad orgánica del sujeto en el plano del Otro, es decir, un simple y llano “te quiero coger”. Por su parte, no hay signatura más clara que de cuenta del deseo de la penetración, que el pene turgente y en toda su esplendorosa erección. De aquí, concluimos, que el acto de la fornicación propiamente dicha, no es otra cosa más que la enunciación del propósito libidinal del sujeto, aunado a la erección manifiesta de un significante en lo real.
Sin la demanda, el pene erecto no es más que un desperdicio, y el sujeto debe contentarse, en el mejor de los casos, con los culos de bailando por un sueño y las prácticas onanistas derivadas. Por su parte, una pura demanda (un “te quiero coger”), sin ningún título en el bolsillo como fundamento, engendra, sin duda, un infructuoso y ridículo “hombre de recursos”.
En suma, podemos reducir lo enunciado hasta ahora en el siguiente principio básico:
Coger = “te quiero coger” + erección
Más de un hijo y Castración
¿Qué pasa si una mujer tiene dos hijos? Suponemos, con Freud, que el primero la resarció del pene. Entonces: ¿por qué tener un segundo hijo? El equipo concluye que desde el segundo hijo para adelante, la prole ha sido no deseada, o bien es tratada como un pene muy pequeño que no sirve para nada, un peninfinitesimal. En términos matemáticos:
Hijo = pene
N = número de hijos
N * Hijos = Pene
Pene/N = Hijos
Es decir, a medida que el número de hijos se incrementa, el tamaño del pene se reduce. Hay una disminución del pene inversamente proporcional al número de hijos.
Otra hipótesis, esgrimida por Hans Frotennberg -del Instituto Vienissima de Salchichas y Penes- sostiene que el segundo y tercer hijo vendrían a ocupar, más bien, el lugar de los testículos. En éste sentido, El Dr. Frotennberg postula un segundo y hasta un tercer complejo de castración en el caso de aquellas madres a las que simplemente “les rompen las bolas” sus hijos. Hasta ahora, ésta teoría no ha podido dar cuenta de un número mayor de 3 hijos.
Horizonte clínico
El fructífero equipo de investigación inventó un método para medir el progreso de un paciente en términos cuantitativos, “al mejor estilo ciencia dura pero lo suficientemente ‘subjetivo’ para el uso de los analistas”, comentó Godoy. El método se basa en la ecuación proporcional de Freud-Fermat (abreviada “F cuadrado”) que mide cantidad de huellas mnémicas inconscientes y el número de aquellas de las que uno se acuerda, para hacer una proporción tangencial que resulta en un número del 1 al 10. Adjuntamos un práctico test para averiguar su puntaje “F cuadrado” y el significado en términos práctico-clínicos del resultado.
TEST:
1) ¿De qué edad data su primer recuerdo?
a) menos de un año de vida.
b) menos de dos años.
c) menos de diez años.
d) ayer por la tarde no se que hice.
2) ¿Se acuerda haber vivenciado la escena primaria (coito de padres)?
a) Sí, como si fuera ayer.
b) Tengo un leve recuerdo.
c) No, para nada.
d) Nunca la puse.
3) ¿Sueña historias racionales?
a) Sí, nunca un sueño raro.
b) La gran mayoría de mis sueños son racionales.
c) No entiendo como puedo soñar tantas locuras.
d) Ayer soñé que Dios existía.
4) ¿Mató a su mamá en algún sueño o fantasía diurna?
a) Siempre.
b) A veces, pero ojo que siento angustia ¿eh?
c) No. A la vieja la quiero mucho. Muchísimo.
d) Jamás. Lo último que soñé es que mi papá me la cortaba.
Obtenga su “F cuadrado”:
Asigne a la pregunta 1) 10 puntos, el doble a la 2), el triple a la 3) y sume 10 puntos y divida por 8 para los puntos de la 4). Ahora sume 1, 2, 3 o 4 puntos según haya elegido las respuestas c), a), d) o b).
• Si obtuvo entre 1 y 10 puntos, usted es normal.
• Si obtuvo entre 11 y pi a la quinta puntos, usted es un(a) desmemoriado(a) y pajero(a) del orto.
• Si obtuvo más de pi a la quinta puntos, usted es perverso(a) insatisfecho(a) con aires de transexual.
• Si obtuvo entre pi a la quinta y e a la 25 puntos, usted es un(a) hijo(a) de remil putas.
Y si usted es estudiante de psicología y se pregunta qué mierda es pi o qué carajo es e, entonces se confirma que los estudiantes de psicología no saben nada de matemáticas, y por eso está bien que se haya impuesto esa materia como obligatoria en el CBC. Ya as hora de que aquellos que hayan elegido la Psicología por fobia a los números… ¡Empiecen su tratamiento!
sábado, 25 de octubre de 2008
La cuestión ética fundamental
Por Miguel FasiñaTodo psicólogo con cierta experiencia se hizo en algún momento, directa o indirectamente, la pregunta fundamental: ¿Es ético cojerme a mi paciente?
Y aunque parezca una cuestión trivial, involucra muchos considerandos que pueden convertirla en un gran problema. De hecho hay bibliotecas enteras escritas al respecto y a nadie la falta una opinión formada.
Este artículo se propone indagar la materia a fondo, analizar las variables más frecuentes para finalmente poder responder con absoluta seguridad la pregunta que nos compete: ¿Cojer o no cojer?
CONSIDERANDOS:
¿Influye el nivel de calentura del analista? ¿Por qué hacer caso omiso a los deseos del paciente? ¿No sería mucho más terapéutico presentarle un “objeto bueno” (u ojete bueno)? ¿No es el contacto físico un medio de comunicación al igual que la palabra? (¿No vale tanto una interrogación al inconsciente como una agarrada de culo?) Y finalmente: ¿no resulta altamente terapéutico proveerle al paciente, aparte de una cura mental, un placer sexual? Cuidado: no confundamos altruismo con pasaje al acto, o calentura con pulsión no sublimada.
Primero que nada, vale preguntarse ¿y por qué no? Y la respuesta que mayor consenso tendría en la actual comunidad sería “porque dañaría al paciente, se rompería el encuadre, imposibilitaría el vínculo transferencial”, etc. Sin embargo, ya no vivimos en la época Victoriana de Freud y ya “no da” seguir con tanto planteamiento superyoico. A ver si experimentamos nuevas posibilidades terapéuticas, abrimos las piernas del futuro y encajamos en la terapia el buen pedazo de teoría que se nos escapa con tanta represión infundada ¿o acaso alguien actualmente sigue utilizando el método de la hipnosis de Freud, los electroshocks de Watson o las agujas en los pezones de Lacan?
Desde ya que una supervisión se hace estrictamente necesaria, no sea cosa que uno coja mal y eso genere una transferencia negativa. A veces puede hacerse necesario contar con la estrategia de las escansiones (el famoso “hoy cortamos acá”) a los pocos minutos de darse cuenta de que el paciente no la está pasando bien (pero siempre teniendo en cuenta los efectos negativos del coitus interruptus como la neurastenia y los dolores testiculares).
También se abrirían nuevos horizontes para la clínica, como por ejemplo penetrar al paciente e inmediatamente después preguntarle: “¿Y a usted qué le parece?”
En cuanto a la compulsión a la repetición: ¿Qué ocurre cuando el sexo en la terapia se vuelve monónoto y poco creativo? Aquí buscando en el estado del arte, encontramos a Winnicot que dice “vivir en forma creadora es un estado saludable. Nunca está de más explorar nuevas cosas, incluir juguetitos, role playing, lencería erótica y kamasutra para lograr un garche suficientemente bueno”.
¿Se le debe cobrar la sesión al paciente con quien acaba de tener relaciones? La respuesta a esta cuestión es muy sencilla: Sí. Por varias razones; es bien sabido que luego de intimar con un paciente si uno no cobra la sesión la representación psíquica de la misma perdería todo su valor terapéutico. El paciente consideraría que fue un mero garche y no un polvo psíquico. (Nota: Eso sí, como con cualquier buena puta, nada de besos en la boca.)
Entonces, nos damos cuenta de que a pesar de la mala fama que tiene la práctica de una terapia más “íntima”, podemos sacarnos unos cuantos prejuicios de encima… Es claro: si después de todo partimos de un sujeto de deseo escindido… ¿Por qué alarmarse por desear partirlo al medio?
lunes, 13 de octubre de 2008
¡Alerta estudiantes!: Preocupante nivel de judíos en la facultad
Por el Facho FacheroDebe ser de nuestro conocimiento común que en la UBA, específicamente en la facultad de psicología, la cifra de judíos estudiantes ha aumentado considerablemente estos últimos años. Sin duda esto no es sino otro intento más de éstos “banqueros chupasangre” para apoderarse de los espacios públicos de la gente de bien, como son las facultades públicas nacionales. Citando a “Los Protocolos de los Sabios de Sion”, obra esencial en cualquier biblioteca medianamente respetable, “La corporación sionista mundial desintegra los espacios públicos primero, para fomentar la migración hacia instituciones privadas, controladas por su capital internacional, y envenenadas por sus perversos principios ideológicos”.
Estos seres, evolutivamente emparentados con los roedores, se reproducen sin freno. Si no cesa esta colonización sionista, el día de mañana veremos judíos hasta en la sopa. No nos sorprendamos tampoco, si en un futuro no muy lejano, buscan la bipartición institucional de la universidad, en una sede no judía y en otra judía (La sede Independencia podría pasar a llamarse, “Independencia de Israel”)
“Ya sé que hay que ser tolerantes y todo eso, pero ayer me entero de que mi profe de psicométricas es judío… ¡Estoy indignada! Me gustaría poder hacer algo, pero como el jefe de cátedra también es judío no sé que hacer… ¡solo falta que me digan que Freud era judío!...” dijo María Esthela Fuhrerstein, estudiante de tercer año.
Hay que tener cuidado con esta invasión hebraizante, porque podría acarrear consecuencias lamentables para todos:
· Cambio en el logo de la facultad: de la Psi a una estrella de David.
· Clases dictadas en idish o hebreo, y seminarios optativos (pagos) para aprender esos idiomas.
· Prohibición de la venta de bondiola en los pasillos por contener carne porcina. Asimismo, abolición del los sánguiches de jamón y queso, y sustitución por knishes de papa o pletzalej de pastrón.
· Circuncisiones en prácticos de Freud para explicar la castración (implicaría aún menos hombres en la facultad).
· Secuestro y asesinato de estudiantes católicos para ritos místicos de Pesaj y Rosh Hashaná.
· Agregado de materias obligatorias (todas con cátedra única: Lic. Adonai) al plan académico: “Freud, judío”, “Recetas de la bobe”, “Inhibición, síntoma y angustia: efectos de la idishe mame sobre el sujeto” y seminarios optativos de posgrado: “Los moishes psicóticos” y “Psicología del Goi”.
La evidencia está al alcance de todos… Si no nos organizamos y decimos basta, lo lamentaremos: ¡Miren sino lo que hicieron con sus bancos en todo el mundo!
Compañeros: para que no pasemos de ser la colectividad estudiantil a “la cole”, gritemos todos juntos: ¡Fuera judíos, ya!
domingo, 12 de octubre de 2008
martes, 7 de octubre de 2008
Preocupación Tangente: El bajo número de carteles hace que peligre la universidad pública.
Por el Zurdito ZarpadoLos cerdos capitalistas avanzan, están en todos lados, donde menos uno se lo espera: en la calle, en el subte y sobre todo en la conciencia de los estudiantes de psicología. Hay que extirpar esa ideología capitalista, ese pequeño Bush dentro que hace que compren Clarín, que voten a Macri y que no se unan a la lucha contra el proletariado.
Y los camaradas se preguntarán ¿cómo hacemos? ¿servirá una barricada? ¿acaso tomando la facultad? ¿y si plantamos una bomba? No. La solución es mucho más sencilla, esta es una guerra ideológica y la manera son los carteles. Todos saben que hay demasiado pocos carteles en la facultad, los alumnos los ignoran y hasta los destruyen (y muy pocos son renovados). Por eso hay que actuar AHORA, si no hacemos algo pronto la universidad será arancelada, los políticos robarán más plata, se reemplazarán las clases de marxismo por las de economía burguesa y el locro por las hamburguesas.
Propongo elevar el número de carteles a 25 per cápita. Sí, leyeron bien, veinticinco carteles por estudiante en promedio resultarían ineludibles por las mentes capitalistas confundidas y fomentarían la lucha armada hacia el camino del comunismo.
Y vos que estás leyendo… ¿Qué tenés en contra de los carteles? ¿Te despeinan? ¿Sos muy alto y te hacen agachar? ¿Te contaminan la visual? ¿Acaso no ves por la calle una infinidad de carteles y backlights con publicidad que te lava el cerebro? ¿Qué? ¿Esos te gustan y los de la facultad no? ¿Preferís un cartel de McDonalds a uno de Slapak ridiculizada? (Uy, me acabo de dar cuenta de que Slapak y Ronald McDonald se parecen ¿no? Le voy a avisar a la dirigencia del partido...) ¿No te das cuenta de que sin carteles que griten por nuestra lucha se van a ver las paredes despintadas y descascaradas? ¿No te das cuenta de que sin carteles no hay manera de concientizarte si nos echás del aula cada vez que te venimos a hablar? ¿No te das cuenta de que gracias a gente como vos el mundo tiene cada vez más pobres? Burgués egoísta, ¿no te das cuenta de que te da más bronca tener que comprar algo en el kiosco porque te faltan monedas para el bondi que ver a un nene de 6 años comiendo de la basura?
Espero verte moqueando cuando caiga Wall Street. Cuando, como dice Leo Masliah, esté antiimperialisto el pollo. Porque todo el mundo se define: unos marx, otros menox…





