miércoles, 20 de agosto de 2008

“El deporte fortalece el culo y el estudio te lo ablanda”: Una investigación de los cantos


Por Santiago Jeropa

El Instituto Nacional “Mariano Posaderas” publicó ayer, en su revista anual “Nalgas Hoy”, un interesante estudio que compete profundamente a los estudiantes de psicología. El estudio en exceso podría derivar en un ablandamiento de la zona lumbar baja (también llamado coloquialmente, culo, pandero, cachetes, petacas, asentaderas o pompis). Esto se debería a una atrofización de los músculos de la zona, derivado de un achatamiento por permanecer sentado durante largos períodos (mientras se estudia).
Por otro lado, es ya conocido hace bastante que el deporte (especialmente el aeróbico o el sexo) hacen a la firmeza y lucidez de la zona.

Según este estudio podríamos sacar algunas conclusiones interesantes. Primero que nada, las señoritas con posaderas poco firmes y amorfas serían aquellas que más estudian para los exámenes y, por lo tanto, las más aplicadas, mientras que aquellas cuyas retaguardias son estoicas y relucen sin esmero, serían quienes menos tiempo les dedican a la gimnasia cerebral. Por otro lado, y en concordancia con esta máxima fundamental, que algunos eruditos en la materia no dudan en denominar como la ley universal glúteo-cerebral de Jackson, se ha descubierto que el ejercicio practicado en superabundancia induce a una suerte de “ablandamiento cerebral”. Los gluteólogos se percataron por primera vez de éste fenómeno al escuchar las presentaciones de algunas de las vedettes y artistas participantes en “Bailando por un Sueño”. Pudo confirmarse ésta anomalía escuchando los primeros 7 segundos de una entrevista a Lionel Messi.
El movimiento corporal inmoderado, aseguran los investigadores, conduce a una especie de licuefacción de la materia gris, vaya, a una especie de aplanamiento del cerebro. Esto podría llegar modificar el clásico planteamiento latino “Mens sana in corpore sano” por “Mens sana pero glutis insano”.

Pero ¿cuáles son las derivaciones que podría este conocimiento traer a nuestra querida facultad? Primero y principal, se podría cambiar el sistema de evaluación, sustituyendo los antiguos exámenes orales o escritos por exámenes tactológicos / nalgoestéticos. Ya son varios los profesores y ayudantes de cátedra que defienden con bravío vigor éste nuevo sistema de valoración. Se sabe que recientemente, el titular de la carrera de especialización en violencia familiar, Jorge Corsi, desarrolló una serie de prácticas privadas y experimentales en ésta área. Los resultados serán dados a conocer a la brevedad en el juzgado #31. Pero por lo pronto podríamos adelantar que, avalados por la ciencia, ningún culo quedará sin evaluar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿o sea que en el final de niñez me va a ir como el culo? ¡tal como lo suponía!